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Blog Details for "noticias para dios, que se fue sin despedirse"
noticias para dios, que se fue sin despedirsenoticias para dios, que se fue sin despedirsespiritual Lightness, testimonies of solitude and impotence, my life according to aesthetic's postulates
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Camino
2008-05-19 03:06:00 Empieza a arderme el brazo derecho. Examino mis brazos y la diferencia es notable: uno está más moreno que el otro. Al derecho le ha pegado directo el sol durante una hora y media. Abro la ventana para sentir el viento. Una ráfaga con olor a azúcar invade el interior del vehículo. Vamos a unos ciento veinte kilómetros por hora en este cacharro viejo que me facilitaron, con todo y chofer, para dar un pequeño curso en Quetzaltenango la otra ciudad de Guatemala. La vista es increíble. A veces desde la carretera, el mar se deja ver confundiéndose con el otro mar: el verde, de las hectáreas cubiertas por la caña. Y de pronto, la vegetación se torna más exótica y los bosques de palos de hule se dejan venir. Trato de pensar en el curso. Es acerca de los derechos de la mujer y la niñez y la ingerencia de la masculinidad en la explotación sexual comercial. Es una paradoja: que un hombre hable sobre derechos de la mujer, lo sé. Pero en este país, las cosas se complican aún más si una mujer ha... More About: Camino
como un árbol, plantado al borde de las aguas
2008-05-01 05:32:00 Llevaba quince minutos dentro del auto. Noel estaba en la tienda de mascotas vendiendo sus animales y yo vigilando las cosas desde fuera. La vitrina del local me lo permitía. Noel finalmente quería deshacerse de ellos y me pidió que lo ayudara trasladándolos a donde el veterinario que los va iba a comprar. Era un tipo viejo y con peluquín, el veterinario. Examinaba a los animales con gozo. No puso objeción con los perros y con el gato. Pero sí con el loro. A su parecer el animal estaba descuidado y tenía razón: Noel no le había dado de comer lo suficiente. En fin, no aceptó al animal. Noel le refutó, pero el trato estaba cerrado; así que tomó el dinero de los perros y el gato y se llevó consigo al loro. Colocó la jaula en el asiento trasero del auto. Yo saqué un cigarro, pero de inmediato me pidió que no lo encendiera para que no se enfermara el loro. Joder, este animal va a traernos problemas, refunfuñé. Entonces Noel se puso a dar vueltas como un desquiciado. No quise preguntar po... More About: Como
aquella luz, es una llama que arde?
2008-04-21 06:38:00 La cotidianeidad entre otras cosas, enceguece. Esconde bajo la espesa bruma de la rutina, las cosas que sorprenden al ojo inocente. Esta ciudad por ejemplo, vista en mi condición de peatón no me parece la misma ahora que la examino desde la impresionante perspectiva que ofrece el ventanal de la casa de Horacio. Ha sitiado su mansión en una de las altas montañas del sureste de Guatemala y desde esta altura, a esta precisa hora en que nos nace la noche, la ciudad es un manto luminoso e intermitente. Un río de lava escupido por un gigantesco volcán que cotidianamente se ve dormido. Es una tierra incandescente esta, de muchos volcanes, y su centro: una ciudad que arde, entre disparos de fuego. Es muda la ciudad tras la ventana. La música de la fiesta le calla los murmullos. Horacio ha dispuesto invitarme a otra de sus farras. Celebraciones que fabrica con el único objetivo de incrementar su bien ganada fama de dandi generoso. Elegantes meseros reparten canapés y cócteles. Un vistazo al...
dibújame un futuro, profeta
2008-04-07 07:38:00 Una hoja de papel que contiene nombres de calles escritas a mano y un boleto de avión situados sobre la mesa al costado de mi cama. La cortina meciéndose de afuera hacia dentro, la luz intermitente de una tarde que empieza a caer. Los pájaros migrando hacia sus copas aprovechándose de una ráfaga de viento y con ellos, vuelan también la hoja y el boleto. Un pasaporte y dos jeans perfectamente doblados sobre la cama. El aviso inequívoco de que te vas, amante viajera, brisa que fluye, nómada Ruth. Extranjera, siempre, en cualquier lugar. Tu hogar es la redonda extensión del planeta: las playas donde las olas borran mis pasos, las mesas para dos en los cafés, los cines donde veré a los amantes besarse sin pudor, los taxis que me llevarán a donde no estás, las camas de los hoteles en donde no hicimos nunca el amor. Ubicua sibila, has hecho tuyos todos los sitios y en cada uno forjaste las letras ardientes de tu nombre. Condena que cae sobre mí: en cada lugar a donde lleve esta presencia ... More About: Futuro
ne me quitte pas
2008-03-31 07:08:00 He visto pasar al mismo hombre durante tres o cuatro veces frente al café. Quizá al igual que yo, espera a alguien. Dentro, las decenas de conversaciones sólo destacan mi silencio. Miro la taza y en ella el vacío. Impregnado, el café ha dejado testimonio de haber estado allí. Me estoy aburriendo. He salido temprano de la oficina, tal como había planificado desde anoche, cuando en casa sonaba un acetato de Nina Simone insistentemente interrumpido por el timbre del teléfono. Al otro lado, Ruth: quedamos en encontrarnos en este café, en el que estoy desde hace dos horas con quince minutos. Desde hace cuatro tazas de café y un paquete de cigarros, que ahora luce vacío y que como inconfundible signo de mi desesperación, lo vuelvo un embrollo entre mis manos. Me recrimino lo iluso que fui. Pero, vamos, la culpa es de los nervios, la nicotina, la cafeína y de estos dos larguísimos meses sin follar. Eso es: esta abstinencia me tiene impulsivo. Debo encontrar alguien con quien inexorablement...
Éxodo
2008-03-24 02:30:00 Los perros del vecino se han quedado encerrados mientras él, supongo, vacaciona. La ventana de mi habitación da justo hacia su patio y eso ha sido ahora más que nunca un inconveniente. A toda hora los perros ladran y más que ladrar, se quejan. Han hecho escándalo desde el martes por la noche y lo hacen aún hoy domingo. Incluso llamé a protección animal y nadie atiende. Nada es útil en estos días. Incluso los diarios dejan de circular: la más extensa y ridícula prueba de que vivimos en una aldea.El ruido martilleante de las bestias enfadadas y la falta de sueño me provocan recriminarme. Lamentar el desprecio que a su tiempo hice a las múltiples ofertas de Horacio. Y es que me había invitado a pasar estos días de descanso en Cancún, junto a las dos exóticas brasileñas que lo iban a acompañar. No lo vas a creer, dijo: trabajan de bailarinas en un show! Y mientras lo decía, acariciaba entre sí ambas manos y una sonrisa que lo hacía verse como un tonto, se le dibujaba en la cara. Yo le ...
El cielo, Elías, prendélo en llamas
2008-03-16 23:03:00 El teléfono está sonando. Es la quinta vez que me llaman esta noche y también que no contesto. Llevo un par de días saliendo de casa exclusivamente por circunstancias inaplazables. Como el trabajo, por ejemplo. Si bien, la gripe ha terminado de afectarme, creo que empiezo a desarrollar otra enfermedad que me resulta familiar: la náusea. Y sí; se trata de la mismísima náusea sartreana: La contingencia como lo esencial, no máscara, quiero decir. Dos jugadas antes, Eva, poniéndome en jaque mate y yo flotando perdido en esta marejada que revienta en un filoso acantilado. Después de salir de la clínica de Umaña, empecé a sentirla. Una espiral que succiona; que acaba mi ánimo, revuelve el estómago, me convierte en un autómata. He asistido a la oficina como tal. El martes recién pasado le conté de la situación a Horacio y ha insistido en que no abandone la idea de Eva. Horacio quiere que me vengue de ella, que golpee a Umaña, que me emborrache y que de paso lo invite a las dos cervezas que... More About: Cielo
antesala
2008-03-09 20:30:00 Mientras ingresaba a la clínica, estuve a punto de arrepentirme. Buscaba al doctor Umaña para averiguar si Eva, realmente había abortado un hijo mío, y si él realmente había atendido ese procedimiento. La enfermera que vigilaba el escritorio de la recepción, al verme ingresar y luego acercarme, se permitió hacer una observación en voz alta: el doctor no atiende hombres. Sentí que estaba tomándome por un tonto. Anotó mis apellidos en la lista de espera solamente después de haberle dado una extensa y falsísima explicación del por qué estaba yo, un hombre, solicitando al punto de la exigencia una cita con un ginecólogo y obstetra. Dije que éramos amigos de la niñez, entre otras cosas y que quería consultarle ciertas cuestiones para una reportaje sobre los nacimientos prematuros. Y mostré mi credencial de prensa mientras rogaba a mi suerte que no examinara el documento. Hacía cuatro años había dejado de trabajar para ese periódico. Y la tipa, excesivamente maquillada y engañada por est...
Sonntag
2008-03-03 02:23:00 Amaneció lloviendo y es domingo. Aunque seas el tipo más optimista de esta ciudad, los días como hoy soy una combinación que invita a permanecer en casa todo el día. Solo. Con el viejo amigo Jack. Así que no hago otra cosa más que ver mi jardín. Porque tengo uno, como previsión para la vejez. Me entretengo remozándolo, abonando el pasto, regándolo. Cada dos días. Pero hoy me ahorré el trabajo: está lloviendo y hace frío. En marzo! Quién iba a decirlo, en pleno trópico del itsmo centroamericano. El vecino sale a caminar bajo la lluvia. Parece no importarle la amenaza de gripe. Yo tengo gripe y me siento fatal. Me da cierta envida verle andar despreocupado bajo la llovizna. Parece entrar en razón. Desiste de su caminata. Sube al auto y se va. Admirable. Yo no podría dar dos pasos en la calle. Por consiguiente resuelvo quedarme en cama. Pero no puedo. Pienso en el cúmulo de cosas en el clóset. Son tantas, que las puertas van a ceder en cualquier momento. Podría ser mientras esté dur...
destino
2008-02-23 18:35:00 He puesto uno de esos discos en el reproductor. De los que oyen los borrachos cuando se les parte el corazón. Literalmente. Elliott Smith se apuñaló exactamente en ese sitio, cuando decidió matarse. Lo hizo después de grabar estas canciones que de por sí, eran el vaticinio de su rendición. Liarte con el dolor puede conducirte hacia una perspectiva distinta de las cosas. En mi caso, me predispone a una estética fluida. Es cuando te alejas de los objetos cuando los aprecias en su justa dimensión. Voy en el auto, por cierto. En el espejo retrovisor a lo lejos se distinguen las luces que por las noches alumbran Guatemala, ciudad. A veces me da por manejar en la noche. Sin un rumbo predestinado. Vengo de la nada y voy hacia allí . Sólo soy un detalle más de este paisaje, y si te descuidas, puedo consumirte conmigo. Echar raíces, me entiendes. Pero no es ese el motivo de este viaje. Es sólo tomar el volante y conducir. Oyendo discos que me hagan sentir miserable. Hasta que no vea más luce... More About: Destino
Bienaventuranza. Primera.
2008-02-15 02:12:00 Dichosos nosotros los que jugamos a ser amantes en la carencia, valentines paupérrimos que sólo sabemos regalar calor guardado debajo de una sábana y una mano que acaricia debajo de la mesa sucia de una cafetería trasnochada. Dichoso yo, que te tengo a ti, para bailar cuando no se baila, reír cuando no se ríe, y amar en tiempos de rabia. Lámpara que alumbra la densa oscuridad de mis dudas. Llama que arde. Verdad sabida. Letanía. Quiero inventar un idioma, para rebautizarte con un nombre que te haga justicia, maravilla, encierro de bondad, generosa, has tenido para mí todo y yo, querida, sólo te doy a cambio un gracias y estas notas, que al final son nada. Mesura. Eso me pido. Decirle sólo a tu oído las cosas dulces que se me ocurran. Guardar mi amor en una almohada, donde te acuestes a soñar con futuros, casas amuebladas y desayunos para dos en la cama. No quiero gritar nada. Hacer un alboroto. Tú sabes, amor, que lo mío es hablar quedo y que lo último que quiero, es darle una op...
Diversión in absentia. Test No. 1
2008-02-07 07:33:00 Horacio es un salvaje. Uno de esos tipos que sin tu permiso, llegan a estar sobre la pieza fundamental de tu vida, ni te enteres nunca por qué les permites permanecer. Mientras yo disertaba las particularidades de la guerra que se libra en las calles entre criminales y no criminales, de sus migraciones, sus trincheras, Horacio insistía en un tema bastante disímil: mencionaba intermitentemente el nombre de un prostíbulo que frecuenta. Acto seguido, extendió una invitación, que según él, ?no aceptaba un no por respuesta?. Quería que yo también fuera al sitio. Pensaba que era tiempo de salir a conocer el mundo.Acepté. Quería conocer el mundo de Horacio. Así que nos lanzamos hacia el lugar y tal como lo prometió, las mujeres que lo atendían eran nocivamente hermosas. Para no perdernos ni un detalle de la acción, nos apostamos a un lado del escenario, como dos adolescentes legos en el sexo. De inmediato salió a bailar la más voluptuosa de todas las meretrices, contoneándose de maneras ... More About: Test
I?m looking forward to joining you, finally
2008-01-29 05:51:00 Justo como un animal domesticándose. Así me siento, echado en la acera, al lado de la mujer que toca el acordeón. Es ciega y poco virtuosa con el instrumento. Toca una canción absolutamente melancólica con la torpeza de un diletante y eso me tiene fascinado. Y mientras la oigo tocar, pienso en la maldita foto. Acabo de toparme con Verónica en el diario. Abrazándose con otras señoras, porque Verónica ahora es eso: una señora, de brazos gordos que abusa del fijador y de los tintes. Pero no pude, por más que quise, sentirme gratificado con la vida. Es que me da por pensar en la absoluta facilidad con la que me deshago de la gente. Aún sin pensarlo. Como lo hice con Verónica, en su tiempo. Y me gustaría saber qué ganaría mi vida si no fuera tan insoportablemente nihilista. Pero sólo es un deseo descartable. Me gustaría, en todo caso, que esta ciudad no fuera una herida abierta, y que este que camina, no fuera yo, sino mi sombra. Y que los lugares se lanzaran al olvido, tan fácil como la... More About: Finally , Forward
let it flow
2008-01-19 18:09:00 El otro día pasé a tomarme a un café a uno de esos lugares, extraños por cierto, donde se reúnen usualmente los viejos a platicar de política, enfermedades comunes y soluciones geriátricas. Ese tipo de cafés, donde se sientan los amigos a ponerse al día de los fallecidos. Me gusta tomar café allí. Siempre me he comportado como si tuviera setenta y ocho años. Con el mismo entusiasmo, me refiero. Y a los adultos mayores nos gusta platicar. Mi vecino de asiento sobre la barra, por ejemplo, era un conversador. Estaba impecablemente vestido, con saco, corbata y camisa inmaculada. Hablamos, de casi todo, hasta que llegó el punto en el que sobrepasé los límites de la discreción y le pregunté si trabajaba en los alrededores. Entonces, el tipo, me dijo que se había jubilado hacía quince años. Que trabajó por allí, en la misma empresa, durante unos treinta años. Y que desde el primer día que se ausentó a sus labores, no ha podido dejar de levantarse a la misma hora, ponerse el saco, la corbat... More About: Flow
compañero
2008-01-06 08:28:00 Era un almacén monocromático: blanco, iluminado por esas lámparas de gas. Lleno de estanterías, atestadas con frascos, dispuestos de acuerdo a su color y tamaño. Herminio, el encargado del negocio, gustaba del orden. Al punto de lo enfermizo. Y allí estaba, gozando de su reino, ataviado con su uniforme perfectamente planchado, tamborileando los dedos sobre el mostrador, mientras veía como un cliente se apostaba cómodamente sobre el amueblado de jardín en exposición. A pesar del rótulo que advertía no hacerlo. Estaba siendo paciente, como siempre. Y es que, Herminio se definía a sí mismo como una persona justa. Incluso pensaba que la experiencia de sus ocho años en prisión, estaba superada. Un milagro del Espíritu Santo, decía. Pero ya habían pasado quince minutos, y el hombre permanecía sentado sobre el amueblado. Y Herminio decidió ponerle fin a la situación. Cerró la caja registradora con llave, se apartó de su cubículo y se enfiló hacia el final del pasillo, donde estaba el tipo...
Juno y las perspectivas
2007-12-30 07:46:00 Las celebraciones populares me dan risa. La mayoría de ellas. El año nuevo, por ejemplo, me divierte. Como toda festividad de masas, se le aborda con una liturgia poco ortodoxa. Una marejada de locuras, extravagancias y desenfrenos, salpica todo, en todas partes. Utilizar calzones amarillos para la prosperidad, rojos para encontrar el amor ideal, y al revés, para tener ropa nueva. Sandeces. Un año termina y da pie al otro. Se acaba un ciclo y como Juno el dios de los romanos, juzgamos bajo dos perspectivas el plano de la temporalidad. Como si el presente fuera mero trámite. Y el optimismo nos invade. Tendremos un año para ser más delgados, más inteligentes, más ricos y menos pendejos. Pero, ninguna víspera de enero, será como la de 1999, cuando el Y2K era el signo de la angustia. El mundo esperaba algo grande, poderoso, impresionante. A lo mejor un desastre. Y buena parte de la gente, pensaba que se iba a morir. Así que, sin saber nada de Al Qaeda, e influenciado por los vaticinios ...
pascua
2007-12-23 05:07:00 Es casi navidad, amor, y los borrachos invaden las calles, gastándose hasta el último centavo de sus aguinaldos. Y el suelo, huele a vómito y amoníaco, y los prostíbulos están llenos de gozo y desconsuelo, y las aceras de gente inconsciente dispuesta a todo tipo de robos y vejámenes. Hace un calor de los mil demonios. Las bocinas retumban con merengue y reggeaton. Don Omar es el nuevo filósofo de las masas y trato de no oírlo, para ponerle atención al vecino llegando en su motocicleta vieja, gritando que trae pollo frito para todos mientras entra a su casa tambaleándose y sus hijos gritan de alegría y todo parece estar bien, y su esposa lo abraza y corre a la cocina a prepararle una sopita de pollo con huevo crudo para quitarle la borrachera y evitarle la resaca. Los supermercados están llenos de gente angustiada y necesitada de artículos de primera mano, y esto ya es una incontenible fiesta de beodos, meados, villancicos y pólvora. El otro día leí en el diario la noticia de un niño...
epílogo
2007-12-20 12:17:00 La entrevista concluyó y Hermenegildo estaba cansado. Lo avanzado de su enfermedad le impedía contestar fluidamente a las preguntas del entrevistador. Cortaba las frases para buscar desesperadamente el aire y beber a pequeños sorbos el agua que la enfermera le daba. Rafael, el editor encargado de la entrevista, había sido paciente. Quizá en parte, por la deferencia que sentía hacia la imponente figura artística del maestro. Una vez terminada la entrevista, antes de abandonar la habitación, Rafael sacó de entre su maleta, dos hojas de papel y se las acercó a Hermenegildo a su lecho de enfermo. Y mientras lo hacía, temblaba, se sacudía. Hermenegildo le pidió a Rafael que se sentara, con aquella voz dócil con la que raras veces se le escuchaba dirigirse a alguien y examinó el documento; mientras su autor le explicaba que sería un honor, que aprobara lo escrito. Y es que no era para menos, se trataba de su necrología: el suscinto inventario de sus logros intelectuales, hecho público el ...
hotel
2007-12-15 18:44:00 Tus medias rotas. No podía dejar de verlas y apreciar en ellas las formas de tus muslos ajustados y lo despreocupada que eras para vestirte. Tus zapatos de tacón, la manera de fumarte un cigarro, tus ojos negros, cuidadosamente delineados, todas prioridades para mí. De vez en cuando también le ponía atención al camino, cuando me aseguraba que la policía no me sorprendiera manejando y bebiéndome una cerveza. Íbamos rumbo al pueblo que tú habías visto en la postal que compramos frente a la clínica, donde te hiciste el examen del Sida. Te pareció bonito el lugar, y de inmediato me abrazaste y me dijiste que querías ir allí. Te abrí la puerta del coche y nos fugamos de aquél sitio. Con tus ojos llenos de felicidad viendo la carretera y tu voz desenfadada cantando todas las melodías tontas que sonaban en la radio. Y sólo nos detuvimos cuando estaba la noche bien puesta, en el único hotel de paso que encontramos. Tú te divertías viendo al hombre que nos dio la habitación y todo te parecí... More About: Hotel
amanece
2007-12-12 13:00:00 Amanecer. Elevar la temperatura de todo, iluminar. Despertarse, saber que no en todo amanece, no en ti, no en la vasta extensión de tu cama, no en la fría composición de tu cuerpo. Dejar el lecho y encontrarse con un espejo donde se refleja la nada: no tus párpados oscurecidos, no tu boca seca, no tu iris sin dilatar, no tus piernas cansadas. El camino inevitable hacia lo existencial. ¿Este soy yo? Acudir a la conciencia, y no a la religión. Encender el televisor. Un media-pastor gritando al mundo que Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros. Dudas sembradas como las palmeras del desierto. Un Dios judeocristiano que se hizo hombre. Hecho hombre: ¿sabía que era Dios?. Ser Dios es ser absoluto y el absoluto es certeza. Es el cumplimiento exacto en el plano de los hechos de cualquier manifestación de la voluntad. Ser persona es ser contingente. El humano es un animal circunstancial. Si Dios sabía que era Dios, tenía la certeza del cumplimiento de sus actos. Entonces no era hombre. Y...
selva
2007-12-05 05:49:00 La casa de un asalariado los últimos días del mes, es mucho más salvaje y peligrosa que la misma amazonia. Si uno tiene hambre debe procurar su sustento. Y con hambre cualquier cosa es alimento. El calendario marca treinta y mi saldo de cuenta cero. Voy hacia la cocina y abro el refrigerador. Lo único que permanece es una cebolla. Y sus hongos. Por aquí, lo que se deja a su suerte, es siempre de los hongos. Y del musgo. Como el auto abandonado que una vez encontré en la carretera. Cierro el frigorífico. Examino el área. Las alacenas. Al abrirlas, me topo con la monstruosa abstracción de la nada: el vacío. Dos latas están allí olvidadas. La fecha de caducidad es, para el pobre, una simple anécdota circunstancial. Códigos incomprensibles. Las destapo a cuchilladas. Ahora, el derrumbe es inminente. Los melocotones en almíbar están podridos. Las prioridades son enlistadas. Agua potable, luz eléctrica, telefonía fija, vicios. Eliminación al azar. No los vicios. Enciendo la PC. Puede ...
descubrirás que somos el mismo animal
2007-12-01 03:58:00 Cuando llegues a tu apartamento vacío de mí, harta de la vorágine de los semáforos en rojo, de las uñas rotas y de los cafés endulzados con sacarina. Cuando te desnudes despacio y sin testigos. Cuando abras el grifo del agua caliente y ese sea el único sonido en tu casa. Cuando te duches, minuciosa, mansa y libidinosa, con la paciencia de quien duerme sola. Cuando te encuentres empapada de deseos y espuma, y te enteres finalmente, que después de varios intentos ciegos, nadie te tocará ni te habrá tocado como yo lo hice. Nadie, querida, ni siquiera tú, presa de la fiebre. Porque todos los dedos ignorarán tus caminos. Mujer nostálgica y deseosa. Mujer concupiscente. Mujer necia. Mujer que olvidé hace ocho años. More About: Animal
orificio
2007-11-30 05:51:00 Benedetto, el vecino de arriba, es un modernista. La otra noche, mientras intentaba conciliar el sueño, el estrepitoso sonido de su teatro en casa no me facilitaba la tarea. Subí hacia su apartamento con la pijama puesta. Toqué la puerta como la gente, pero abrió hasta que incrementé considerablemente la violencia de mis golpes. De inmediato, conocí su televisor plasma de cuarenta y dos pulgadas, y al verlo, mis sospechas resultaron ciertas: Benedetto estaba viendo una película porno. En la pantalla, dos mujeres se besaban como locas, incluso en esas partes que el pudor no me permite nombrar. Las dos luchando una sobre la otra, y luego, saboréandose entre sí. Era como ver cazar a un oso hormiguero. Benedetto escuchó atento mis súplicas y justo cuando terminé mi arenga, liberó todo el desprecio de su hedonismo, diciendo: si la televisión tuviera un orificio de mediano tamaño, que me permitiera la fornicación, sería la novia perfecta.Bajé a mi apartamento. Me volví a acostar y disfru...
vocación
2007-11-28 03:42:00 Y si se le ocurre mencionar algo de esto con los inútiles de sus compañeros, dé por terminada su carrera en esta empresa, dijo el flamante licenciado Díaz, mientras su yugular a penas contenía un nudo gigantesco y amoratado, que le palpitaba incesantemente. Escupía e insultaba, encendido en furia; pero su enojo, lejos de asustarme, me daba lástima: el licenciado Díaz estaba desnudo sobre el sofá de su oficina y debajo de sus piernas blancas y fláccidas, unas nalgas desnudas y bastante femeninas se erguían mostrando sin pudor las marcas que las palmadas erotizadas recién le habían impreso. La mujer se levantó y en vez de cubrirse los senos con las manos, escondió con ellas su rostro. No le sirvió de mucho el truco, la reconocí. Era Karina, la encargada de cobros y la misma mujer que antes de subirnos al auto para venir a la oficina, había presentado a unos vecinos como mi novia. Tomé con toda serenidad la manija de la puerta y comencé a cerrarla. Karina buscaba con desesperación su ...
A veces es mejor hacerse el sordo
2007-11-24 03:30:00 Como si algún día fuera a ganarla, la primer semana de cada mes, compro un número de la lotería. Y los domingos por la mañana siempre es lo mismo: romper el billete tras leer los resultados en el diario y depositarlo en el cesto de basura junto a mi sueño de subvencionar mi ocio, renunciar al trabajo, disertarle a mi jefe acerca del por qué lo diagnostico imbécil mientras éste se atraganta con el café frío de la oficina, escribir un libro, ser famoso, comprarme una pipa, tener un biógrafo y aparecer en mi propio vídeo porno. Lo que todo el mundo sueña hacer. La primera semana de junio, Una corazonada vino y me sentía con suerte. Compré un número de lotería. Al día siguiente, me levanté temprano y salí a comprar el periódico. No quise abrirlo en la calle, era demasiado vulgar. Frente a mí, una iglesia se erigía entre dos edificios de oficinas. Entré a la iglesia y me senté en una banca. Era temprano y la gente empezaba a llenarla para oír misa. Me llené de paz, imbuido por el canto ... More About: Ordo
la próxima vez que llames, es probable que no esté en casa
2007-11-21 07:18:00 En mil novecientos ochenta y uno, tenía dos años. Mis padres se separaron y luego del divorcio, mi padre nunca más se apareció en mi vida. Supongo que habrá ido a pensar las cosas por ahí. El otro día, para mi sorpresa un hermano suyo me llamó diciéndome que mi padre estaba Guatemala, y que quería verme. Me dio un número de teléfono para que le llamara. ¡Que yo lo llamara después de veintiséis años! Sin embargo lo llamé. Un frío timbre de voz femenino, con acento argentino, usado de manera estándar en las grabadoras de los teléfonos móviles, me contestó. Me pidió que le dejara un mensaje, a mi padre. Respiré profundo y le dije que quería conocerle y que me gustaría que conociera a mi hijo y a mi esposa. Luego colgué. No recibí ninguna llamada de vuelta. Aquello me pareció una alegoría de la relación con mi padre, como hablar con una piedra en el agua, seca por dentro. Es sólo que ya no me afecta. Tengo un hijo que no sabe leer y a penas aprende a hablar, pero le gusta que le lea po... More About: Casa
clochard
2007-11-16 05:16:00 Mujer que corres sin revelar al mundo tu destino, te veo pasar por la calle y cuando pasas frente a mí, toda tú te ruborizas encerrada en el gris uniforme de una agencia bancaria, que a pesar de lo ajustado, no esconde los efectos de la gravedad sobre tus senos, ni los brincos que dan éstos, adecuados al compás de tus pasos ligeros. Transitas, abres brecha e igual sorteas peatones en la acera, autos en la calle o las lustrosas motocicletas del buen reparto a domicilio, para seguir puntual con tu camino, abordando un bus del servicio urbano repleto de desconocidos, muchos de los cuales te faltarán el respeto pensando en ti desnuda o tratando de tocar impunes tu cuerpo. Huyes, toda tú avergonzada, mientras que a mí sólo me queda confesar que ese día estaba, como dijo el señor policía que me detuvo una vez por borracho, falto de cariño de mujer, aunque me dé vergüenza decirlo.*foto: veinte minutos More About: Char
piano bar
2007-11-14 06:14:00 Ha dejado de cantar. La gente aplaude y ella responde sonriendo, inclinando su cabeza hacia el público. Como gesto de humildad, aplaude a los músicos; toma todo aquello con calma, la ovación, los gritos, los exabruptos. En la barra, las cenizas empiezan a desbordarse de mi cenicero. Enciendo otro cigarro y sorbo el último trago de mi güisqui. Sobre el escenario un espectáculo se prorroga: la luz de los reflectores hace que su vestido se trasluzca y sus formas se descubran. Son líneas curvas finamente trazadas y escondidas en parte, por la negra lencería de encaje. Es un claro aviso de guerra. El pianista da unas breves muestras de su virtuosismo. Es jazz. Le sigue suave la batería y luego el contrabajo, ejecutado por un tipo que no ha quitado la vista del suelo en toda la noche. Ahora cierra los ojos mientras toca su instrumento. Viste un viejo saco azul que le talla holgado. Un saxofonista sustituye a la cantante y ella desciende del escenario. La gente se abalanza sobre su célebre... More About: Piano
piromaniaca, eso eres
2007-11-06 07:16:00 Hay palabras que no decimosy que ponemos sin decirlas en las cosas.(R.Juarróz)¿Tú, perversa? Claro que sí, mírate nada más: la ceja arqueada, la copa sobre la mano, la risa, tu risa, mi risa, los nervios. La forma en que cruzas las piernas, suave, delicada, acomodándote en la silla, cómo te mofas de mí, cómo saboreas el vino, cómo te acaricias el pelo, el descaro con que muestras los muslos, la exquisita operación de quitarte los tacones y la manera en que tus pechos se desbordan tras el escote, me inducen irremediable a la fiebre. Instigadora, yo te acuso. Ninguna barrera racional quedará en pie si tú quieres que caiga. Y no voy a permitirme el escape. Eres mala y viciosa, mujer, me tienes besándote hasta el más mínimo poro, recorriéndote la piel que muestras generosa, así tus curvas, así los caminos en tu vientre, así las fuentes obscenas de donde brota sin pausas el agua salada que colma los mares, inunda ciudades y bautiza vocablos enérgicos, que se convierten en este canto que ...
soy anónimo frente al espejo
More articles from this author:2007-10-30 08:20:00 Griselda. Así he nombrado a la mujer sentada frente a mí en el tren. Por instantes, sus ojos celestes se pierden entre los mechones de cabello que caen sueltos y prolijos sobre su frente. De vez en cuando, siento que me observan. Lo hace de reojo, a hurtadillas, mientras se queda mirando la ventana del vagón. El cristal está sucio y a penas se descubre el tórrido paisaje de afuera. Griselda me mira sin verme. Su mirada borra mi figura con descarada alevosía y, ante ella, se dibuja un horizonte inexistente o el infinito que a su vez es nada. Yo soy su horizonte. Fija sus ojos en mí, semicubiertos por su cabello castaño brillante. No me perturba, porque sé que en realidad no me mira, sino al vacío. El ceño levemente fruncido, hace pensar que Griselda medita sobre algo que perdió, algo de verdad importante, algo así como un hijo, la dirección de su amante o simplemente su nombre. El nombre es importante sólo mientras se está vivo. El nombre no nos nombra una eternidad; se agota en las... 1, 2 |



